Lo primero que salta a la vista al ver el modelo open source, es que el software es libre, lo que implica que no hay costo de licencias asociado, se puede redistribuir gratuitamente (o se puede cobrar por los servicios asociados, pero no se puede impedir que se redistribuya).
Esto último, da la apertura para que las empresas puedan hacer soluciones más a la medida, que pueda existir un mantenimiento adaptativo y correctivo, también permite que las empresas puedan desarrollarse con respecto a las prácticas de su negocio, y no solo con las prácticas de las aplicaciones hechas por las empresas proveedoras de software cerrado, que limita al desarrollo y crecimiento de la empresa.
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